Una pareja de EE.UU. ha montado una
película documental en la que, con su propio ejemplo, enseña cómo construir
desde cero una pequeña casa para librarse de los lazos financieros, cada vez más
apretados por la crisis económica e inmobiliaria.
Para muchos el ‘sueño americano’ de una mansión
de gran tamaño ya ha perdido su atractivo; hoy este sueño se materializa en una
pequeña casa que parece más en consonancia con los ideales reajustados por la
situación económica del país.
Christopher Smith y Merete Mueller, del estado
de Colorado, EE.UU, hicieron su primer paso hacia la ‘pequeña vida’ en 2011,
cuando comenzaron a edificar su diminuta casa sin ningún tipo de experiencia en
la construcción. La pareja ha documentado su largo viaje hasta el hogar deseado;
un hogar que, según ellos, a pesar de su poca superficie habitable ofrece mucho
espacio para las cosas realmente importantes.
De acuerdo con la idea de sus creadores, que
exponen en una entrevista concedida al periódico ‘Huffington
Post‘, el nuevo documental ‘TINY: A Story About
Living Small’ (‘Diminuto: una historia sobre la pequeña vida’) debe animar a los
habitantes de las ciudades a recapacitar sobre su modo de vida, “desconectado de
la naturaleza y sus funciones básicas”.
La película muestra una casa de unos 37 metros
cuadrados que contiene una pequeña cocina, un baño y un altillo que sirve de
dormitorio. Los muebles con los que cuenta la vivienda son un pequeño armario,
dos estanterías integradas, un escritorio integrado y una mesa de comedor. De
acuerdo con las últimas tendencias, estas pequeñas casitas pueden ser de varios
tipos: rodantes o fijas, y pueden tener cañerías para el agua o carecer de
ellas.
Según Smith y Mueller, un buen día ellos
empezaron a darse cuenta de que la ‘pequeña vida’ les permitía tener más tiempo
libre, más energía y más dinero para centrarse en las cosas que realmente les
importaban, como por ejemplo pasar más tiempo con los amigos y la
familia.
Otros factores que empujaron a la pareja a rodar
la película -una especie de manual de supervivencia- son la crisis inmobiliaria
y la recesión, que hacen que para mucha gente sea difícil lograr la estabilidad
financiera necesaria para adquirir una casa espaciosa y un gran coche, por lo
que cada vez más personas optan por un cambio que les permita llevar un estilo
de vida más flexible.
“Creo que muchas personas, ya sea por necesidad
o por elección, están aprendiendo que la calidad de vida no siempre está ligada
al tamaño de nuestra casa o a la cantidad de cosas que poseemos, sino a las
experiencias que tenemos y a la calidad de nuestra relaciones”, asegura
Mueller.
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